Tras pasar por varias manos, en 1951 la sal de la Laguna dejó de ser rentable y se
abandonó su explotación. A partir de entonces, aunque vigilada, se permitió que, los
años que no se secaba, los vecinos pudieran bañarse en unas aguas que, dado su alto
índice de salinidad, eran aprovechadas por los bañistas para sanar o aliviar problemas de piel.
En 1981, la Laguna es adquirida por el Estado a través del ICONA,
encargada de su protección. Al año siguiente, 1982, por Real Decreto es declarada
Refugio Nacional de Caza, pasando en 1984 a ser declarada Reserva Integral y,
finalmente, Reserva Natural en 1989.
La importante colonia de flamencos que anualmente anida es un atractivo más de la abundante avifauna que
la puebla, con más de 170 especies de aves. La Laguna de Fuente de Piedra es el
único lugar de la península y segundo de Europa en el que el
flamenco (llamado cagarzo por los lugareños) encuentran las condiciones idóneas
para anidar.